jueves 25 de junio de 2009

UN RECUERDO



El recuerdo convulso, agitado, en mitad del calor del verano. En realidad un recuerdo muy concreto, pegajoso y húmedo. Tan vívido, real, que impide dormir durante toda la noche.

El recuerdo de un color muy concreto, de un olor y un sabor. El recuerdo de una tierra por la que uno ha caminado pesadamente, arrastrando los pies. Una tierra sobre la que uno ha flotado ligeramente, a un palmo del suelo.

Un recuerdo que se parece al sonido de las olas en la orilla, al rumor lejano del feedback de las guitarras, a los eternos balcones abiertos de par en par y el viejo sofá naranja del salón.

Un recuerdo de algo que ya no existe, y que pide paso con una canción nueva. Una canción no escuchada nunca antes. Una cualquiera, escogida casi al azar, la primera que salta en el iPod, o la que uno encuentra casi por casualidad. Una que ha grabado un grupo que ni siquiera te gustaba y que de repente se convierte en tu grupo favorito durante una semana.

Rápido, escoge una. La que sea. No hay tiempo.

Y escúchala a un volumen bien alto.

Hazlo, porque entonces ese recuerdo tan vivo, tan cercano, tan ¿doloroso? quedará asociado para siempre a esta nueva canción.